EL AYUNTAMIENTO DE MADRID CEDE LOS EDIFICIOS DE LA QUINTA AL BANCO DE ESPAÑA
La cesión al Banco de España abre una nueva etapa para defender el futuro público de la Quinta de Torre Arias
El Ayuntamiento de Madrid ha dado en concesión al Banco de España, durante 75 años, el uso de buena parte de los edificios de la Quinta de Torre Arias, un conjunto histórico de titularidad municipal declarado Bien de Interés Cultural.
La Plataforma Ciudadana Quinta de Torre Arias ve con buenos ojos que se vayan a rehabilitar unos edificios que llevan años cerrados y que se planteen actividades educativas abiertas al público.
Pero recuperar la Quinta no puede quedarse solo en restaurar edificios o mantener abiertos sus jardines.
La Quinta es un conjunto histórico, paisajístico y agropecuario que no se puede separar. Su valor está precisamente en la relación entre el palacio, las caballerizas, la granja, las huertas, los cultivos, los invernaderos, el viñedo, las bodegas y el resto de espacios que explican su historia. Convertir sus edificios en piezas aisladas sería perder el sentido de la finca.
Una propuesta compatible, pública y participativa:
En los últimos meses, la Plataforma y las entidades del Frente Ciudadano —FRAVM, Madrid, Ciudadanía y Patrimonio y la Coordinadora de Entidades Ciudadanas de San Blas-Canillejas— hemos mantenido dos reuniones con el Banco de España.
En ellas hemos defendido que su proyecto de educación financiera puede convivir con un programa público y estable ligado a la identidad de la Quinta. Nuestra propuesta incluye la participación del Ayuntamiento, el Banco de España, el CSIC, el IMIDRA, las universidades públicas y las entidades ciudadanas.
La idea es recuperar de forma útil el patrimonio agropecuario de la finca y desarrollar actividades de investigación, formación y divulgación sobre agroecología, agua, biodiversidad urbana, adaptación climática y conservación del patrimonio. La propuesta incorpora también una dimensión de desarrollo social dirigida especialmente a la población vulnerable, con iniciativas de inserción sociolaboral, soberanía alimentaria y participación comunitaria.
No estamos en contra de la rehabilitación de los edificios.
Lo que queremos evitar es que una concesión que llega hasta 2101 deje estos espacios casi en exclusiva para una sola institución y cierre la puerta a un verdadero espacio público de conocimiento y patrimonio vivo.
Una participación interrumpida:
Para poder participar de forma constructiva y acceder a toda la documentación, la Plataforma pidió personarse como parte interesada en el procedimiento de concesión.
El Ayuntamiento nos reconoció esa condición y nos dio acceso al expediente.
A partir de ahí empezamos a preparar alegaciones revisando la documentación administrativa, urbanística, patrimonial, técnica y económica.
Sin embargo, el Ayuntamiento aprobó la concesión antes de que pudiéramos terminar y presentar ese trabajo.
Nos preocupa especialmente que una decisión que compromete durante 75 años una parte clave de un bien público protegido se haya tomado sin agotar las posibilidades de audiencia y participación de una entidad que estaba formalmente personada.
Estudiaremos la respuesta jurídica:
El análisis del expediente ha sacado a la luz cuestiones importantes sobre la tramitación, la motivación de la decisión, la protección patrimonial, la compatibilidad urbanística, la duración y condiciones de la concesión y la preservación de la unidad histórica y funcional de la Quinta.
La Plataforma va a estudiar con sus servicios jurídicos el alcance de estas cuestiones para ver si pueden dar base a un recurso de reposición y, si hace falta, a otras acciones posteriores.
El recurso no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para defender el patrimonio público, pedir garantías y mantener abiertas opciones de revisión, corrección y negociación. Esta vía jurídica irá de la mano del diálogo institucional y la movilización social.
Las garantías que reclamamos:
La Plataforma pide que se asegure:
- La unidad histórica, paisajística y agropecuaria de la Quinta.
- Una reserva suficiente y estable de espacios para usos públicos científicos, agroecológicos, educativos, universitarios y ciudadanos.
- La creación de mesas técnicas con participación del CSIC, el IMIDRA, las universidades públicas, las entidades ciudadanas, el Ayuntamiento y el Banco de España.
- La recuperación real y funcional de la granja, las huertas, los cultivos, los invernaderos, el viñedo y las bodegas, evitando que el pasado agrícola quede solo como algo decorativo o museístico.
- El cumplimiento de todas las garantías urbanísticas, patrimoniales y ambientales en obras, accesos, seguridad y movilidad.
- La participación ciudadana en la definición, licitación, ejecución y funcionamiento futuro del proyecto.
La Plataforma sigue abierta al diálogo con el Ayuntamiento y el Banco de España, pero también tomará las medidas necesarias para evitar que esta concesión cierre durante décadas otras opciones de uso público.
La Quinta de Torre Arias no es solo un conjunto de edificios por rehabilitar.
Es un patrimonio público indivisible, una antigua finca agropecuaria y de recreo y un espacio con potencial para convertirse en un referente de investigación, formación y patrimonio vivo al servicio de toda la ciudadanía.

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