sábado, 26 de diciembre de 2015

HISTORIA DE CANILLEJAS. por Myriam Cobos


La historia de Canillejas se remonta hasta unos cien mil años antes de Cristo, que es el dato más antiguo que conocemos al descubrirse en esta zona unos yacimientos que pertenecían al Paleolítico.
Después, lo que ha llegado hasta nosotros son los indicios de que Canillejas ya existía en la época musulmana, pues aparece un texto relacionado en el libro: "Los viajes del agua". (Los Viajes de agua era el nombre que recibía una serie de conducciones subterráneas que canalizaban el agua de diferentes acuíferos de Madrid).

Consistía en una red de 124 km de minas subterráneas que se encargaba de traer las aguas desde la zona alta de Madrid y distribuirla a todas las fuentes -públicas y privadas- de la ciudad. En Madrid se halla el viaje de agua más antiguo de España.



Siglo XIII

Canillejas se funda como tal.  Por entonces, era una población que creció al mismo tiempo que su vecina Canillas, y que ambas reciben su nombre, de los conductos subterráneos de distribución de agua, que ya hemos comentado, concretamente de los caños o canillas por las que salía el agua de las fuentes.  

En determinadas épocas, Canillejas estuvo exenta de pagar impuestos, como en 1274, año en el que Alfonso X le eximió de pagar tributos, por ayudar al Reino de Castilla durante la Reconquista.



Siglo XIV

Concretamente en 1330, fue renovada la exención por Alfonso XI, por luchar contra los Árabes en la Época de la última invasión norteafricana, la de los Benimerines.



Siglo XV

A principios del siglo XV, hay un documento referente a los padrones de los lugares de la jurisdicción de Madrid, y Canillejas ya aparece en el mismo.



Siglo XVI

Alrededor de 1521, Canillejas pierde sus fueros, y sus vecinos se ven obligados a volver a pagar
tributos a la Corona, esto sucede como consecuencia de haberse levantado junto con Padilla, Bravo y Maldonado, en contra del rey Carlos I.
A principio del siglo XVI, en un estudio de los pueblos de España, ordenado por el Cardenal Cisneros, aparece Canillejas entre los pueblos pertenecientes a Toledo.

Cuentan algunos textos, que en este siglo de las vides de Canillejas se obtenía un delicioso moscatel, que hacía las delicias de nobles y reyes.

Se dice también  que en estas fechas, Santa Teresa de Jesús visitó Canillejas al menos en seis ocasiones, debía venir a la parroquia que ya existía y sigue existiendo, Santa María de la Blanca, de estilo mudéjar y construída entre los siglos XV y XVI.

También hay escritos que aseguran la existencia de una venta en la que se cambiaban caballerizas en la antigua carretera de Aragón, que unía Madrid con Alcalá de Henares, Guadalajara, Zaragoza y Barcelona, siguiendo un trazado hoy cubierto por la nacional A-2.

En 1565, Ugo de Buoncompagni, cardenal de San Sixto, es enviado como nuncio a Madrid, y viene a Canillejas el 8 de septiembre, y no se sabe muy bien qué vino a hacer aquí, pero 7 años más tarde, cuando es nombrado Papa con el nombre de Gregorio XIII,  envía un breve documento Papal, desde Roma, en el que declaraba: "Se concederá Jubileo a aquellos que celebren las fiestas de Canillejas el 8 de Septiembre, Festividad de Santa María la Blanca". Este hecho hizo concurrir a las fiestas de Canillejas a numerosos visitantes para obtener el Jubileo, y desde entonces las fiestas de Canillejas se siguen celebrando el día 8 de Septiembre.

En el último tercio del siglo XVI, Felipe II manda realizar una relación topográfica de todos los
pueblos de España, los datos fueron aportados por vecinos elegidos. Entonces, el pueblo con más vecinos era Vicálvaro con 200, después Hortaleza con 96, y Canillejas contaba tan solo con 86.
Todos pertenecían a la jurisdicción de Madrid, a la Chancillería de Valladolid, al arzobispado y reino de Toledo. Según decía el documento, todas eran aldeas de Felipe ll, y se hacía constar así: su clima es frío en invierno y caluroso en verano, pero son pueblos sanos y saludables.

Sigue diciendo el documento: "En todos los pueblos hay fuentes de buena agua, siendo Canillejas y Chamartín, los mejores dotados por haber muchos mataderos. A la pregunta de si hay alcalde o regidores en Canillejas, no contesta".
(No se sabe muy bien por qué, y es algo que me ha resultado muy curioso, quizás como eran pocos vivían en una respetuosa convivencia, en paz y armonía,  y no necesitaban mandos,  y reinaba la anarquía).



Siglo XVII

Documentos de este siglo dicen que en Canillejas existe escasa vegetación, el proceso de deforestación se inicia en la Reconquista y ya en 1579 los vecinos de Hortaleza y Canillejas se quejan, de que no hay leña y tienen que ir a buscarla al Real de Manzanares.

Es curioso, cómo siendo un importante acuífero, la vegetación disminuye y a mi entender, es porque se crean muchas huertas, se talan árboles para leña y se hacen muchos campos de cultivo.

A partir del Felipe IV, se comienzan a vender muchos pueblos, con vecinos incluidos como si de un bien más se tratase, así que Canillejas, no fue menos, y en el siglo XVI fue cedida o vendida, no se sabe muy bien, a un señor, y éste tomó el título del pueblo, llamándose "Conde de Canillejas".

A raíz de esta venta, Canillejas, debió despoblarse, ya que en 1576, tenía solo 56 vecinos, y en 1751 tan solo 19, Canillejas había entrado en decadencia, habían cambiado su forma de hacer las cosas, de una "pacífica anarquía", había pasado a ser súbdito de un señor “puesto a dedo”, que era dueño de todo ¡hasta de las personas!, así que con razón se marcharon, ya que si algo ha caracterizado siempre a los vecinos de Canillejas ha sido su lucha por la libertad, los derechos y la dignidad de las personas, dando siempre prioridad a la convivencia pacífica entre iguales, frente a cualquier otra forma de gobierno.

Siglo XVIII

Felipe V llega a Madrid en 1701, y en 1705 se desencadena la guerra de
Sucesión, el archiduque Carlos ataca Aragón, y Felipe V tiene que salir de Madrid. El día 20 de junio el archiduque Carlos entra en Madrid después de permanecer, según dicen las crónicas, 40 horas en Canillejas.

Cuando el Archiduque Carlos entró en Madrid, no encontró ningún recibimiento, la ciudad estaba desierta, y Carlos de Austria dijo ante el desaire: "Poca gente hay en Madrid. No viviré en la villa, ¿Dónde viviré? Hoy en Canillejas, mañana en el Pardo....... después en Villaverde".

Entre 1746 y 1749 el marqués de la Ensenada realizó un catastro, en el que se decía que Canillejas era señorío del conde de Canillejas, y no contaba con derecho alguno, salvo nombrar ministro de justicia. La nobleza del siglo XVIII competía en la hermosura de sus fincas, famosas fueron entre otras la quinta de Torre Arias o El Capricho.En este siglo comienza a darse una gran devoción hacia Santa Lucía, y tres alcaldes apoyaron las fiestas del 13 de diciembre, después de 50 años de disputas, terminan siendo: la patrona de Canillejas La virgen Blanca y la del Ayuntamiento Santa Lucía.

Siglo XIX

Hay una serie de pestes que asolan la capital y alrededores, se contruyen nuevos barrios y caminos, que se dirigían a los pueblos cercanos como a Canillejas.

Pascual Madoz en su libro: "Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y posesiones de ultramar" de 1846, comenta de Canillejas:

"Su clima es sano, padeciéndose, sin embargo, algunas fiebres. Tiene 14 casas de mediana construcción; dos de ellas son huertos y la mayor parte con corrales y pozos; 4 calles pendientes y sin empedrar; plaza de la constitución con su lápida; casa de ayuntamiento que sirve a la par de cárcel; escuela de instrucción primaria, pero que hoy en el día no existe por haber dejado de dirigirla el cura, a cuyo cargo estaban los alumnos; casa parador, una fábrica de jabón en la que se haya un depósito de aceite, del cual se surten los vecinos y una iglesia parroquial”.

Otras fuentes, hablan además, de que el terreno era pedregoso y que tenía
dos fuentes, un caño, un pilón y un lavadero,  y de un Cementerio en las afueras, que actualmente se encuentra al lado del Parque de Canillejas en el mismo centro del barrio y donde ya no se entierra a nadie desde hace muchos años. Un cementerio pequeñito, justo en el centro del barrio, que nos recuerda que la vida es breve y hay que disfrutarla, curiosamente el cementerio linda por un lado con una cancha deportiva y por el otro lado con el parque de Canillejas, centro neurálgico del barrio donde existe un auditorio y se celebran los conciertos y las fiestas del barrio, así que la metáfora está servida, disfruta de la vida, de cada momento, el Carpe diem se hace presente.

El primer mapa del municipio aparece en 1875, donde se dice que la distancia entre Madrid y Canillejas era de 9 km a la Puerta del Sol.

En el s. XIX Canillejas pertenecía al partido judicial de AIcalá de Henares, lo que le hacía depender económica y administrativamente de este municipio.



Siglo XX

En 1912 se inaugura el tranvía eléctrico, conocido popularmente como la
"maquinilla", que une Canillejas con Madrid.

En 1919, en los informes sobre la ciudad, se decía: "Allí se dicen que existen algunas propiedades privadas y arboladas antiguas, inmediatas al pueblo de Canillejas, y aunque no se las nombra, sabemos que se trata de las posesiones de la Marquesa de Torre Arias y del Marqués de Canillejas, lo que da al municipio un cierto aire aristocrático. Cuenta con una Fábrica de galletas y pastas. Existe servicio de luz eléctrica y teléfono. Además el comercio local acude al de Ventas, que funciona como centro comercial, de los municipios que se unen a Madrid por la carretera de Aragón".

Su crecimiento es sostenido, doblándose la población entre 1900 y 1920, volviéndose a doblar en los siguientes veinte años.

A principios del s. XX, Canillejas era un pueblo con grandes casas de labor donde también se cultivaba la garnacha y se hacía moscatel, lo que nos habla de la existencia de viñedos y bodegas, y también se dedicaban a la construcción, por lo que un tranvía llevaba a los trabajadores hasta Madrid, donde echaban su jornada. La economía de Canillejas era dual de un pueblo agrícola y de uno urbanizado.

En la Memoria Comercial de 1931, se dice que Canillejas producía: Cebada,
trigo, avena, garbanzos y algarrobas. Canillejas era el más importante productor de cebada de Madrid. Tenía también ganado lanar, vacuno, porcino, cabrío, mulas, caballos y asnos. Y en 1930 ya llegaban hasta Canillejas, dos líneas de autobuses.

Durante la Guerra Civil, el comandante en jefe de las tropas defensoras de
Madrid, el General Miaja, tenía su domicilio en una casita situada al lado de la que era la central quesera de la carretera de Vicálvaro, situada en Canillejas, y en el parque el Capricho, en la Alameda de Osuna, vecina de Canillejas, se  encontraba el Estado Mayor del Ejército del Centro, aún se pueden ver los bunkers dentro del parque en perfecto estado de conservación.

En 1948 la población de hecho de Canillejas era de 6.955 habitantes, este es el año 1949 en el que Canillejas es anexionada a Madrid y deja de ser un pueblo para convertirse en un barrio de la periferia, y esto lo hacen por la necesidad de mejores infraestructuras, pero no porque Canillejas quisiera perder su idiosincrasia como población. A raíz de esta anexión y sobre todo en los años 60, es uno de los barrios que más crece del Este de Madrid. A partir de 1975 se empiezan a construir edificios en terrenos anteriormente agrícolas y se forma un barrio joven, obrero, con problemáticas diversas.

LOS PINOS DE CANILLEJAS
Un lugar muy especial que solían frecuentar todos los madrileños de la zona

eran los llamados "Pinos de Canillejas", era un terreno a las afueras de Canillejas, entre lo que es hoy la Alameda de Osuna, Barajas, Ciudad Pegaso y Canillejas, un pinar de pinos altos y frondosos a donde se encontraba un merendero con muchas mesas y bancos de madera y donde había un chiringuito donde vendían la bebida, las tardes noches de verano, muchos madrileños de la zona acudían a merendar a este lugar buscando el fresco, el campo y la diversión de los más pequeños, pues también contaba con una zona habilitada de columpios para ellos, así los padres podían estar tranquilos jugando a las cartas, dominó o charlando, mientras los niños jugaban, se divertían y hacían amigos.
Tenía la gran atracción también para los niños de ver pasar el tren por encima del puente, que sigue existiendo y soñar que se dirigían a lugares lejanos, mientras los padres nos animaban a despedirlos con la mano. También era divertido ir buscando piñas y entretenerse en sacar los piñones que a veces eran comidos en el mismo lugar y otras veces llevadas a casa para tal menester. Hoy en día tan solo quedan algunos pinos, hace años que desapareció el merendero, ahora pasa por parte la M-40 y la carretera que une Canillejas con Barajas.

EL PARQUE DE CANILLEJAS


El parque de Canillejas es el centro neurálgico del barrio, allí se reunen niños,

ancianos, jóvenes...es el lugar más conocido y donde se suele quedar con alguien que venga de fuera del barrio.
En él se celebran las fiestas y se hacen conciertos en su auditorio.
También es muy conocida la carrera popular de Canillejas que parte del

mismo, y que tiene por nombre Trofeo José Cano, y que se lleva celebrando casi cuarenta años.
Es una carrera internacional popular y una de las pruebas españolas más

prestigiosa, la competición consta de diez categorías desde "chupetines" hasta veteranos, con cuatro circuitos de 10, 4, 4, 2,5 y 1 Km, más un recorrido que no entra en competición para los más pequeños de 1 a 5 años de 200 metros.

ASOCIACIÓN DE VECINOS AMISTAD DE CANILLEJAS

En estos primeros años de desarrollo del barrio, la Asociación de vecinos tiene
mucha relevancia, porque es la impulsora de actividades, de reivindicaciones frente al gobierno central, organiza las fiestas y sirve de conexión entre los vecinos, siempre, y como ellos mismos se definen, con un talante liberal, de acercamiento y acogimiento de todos.

La Asociación Vecinal Amistad de Canillejas nace formalmente en el año 1970, con el claro objetivo de fomentar y promover la participación de los ciudadanos en la vida pública. Enseguida desde la asociación, se propuso la idea de poner en marcha un medio de comunicación propio y se elaboró con mucha ilusión un proyecto radiofónico, ese fué el nacimiento de la Antigua Radio Carcoma que se produjo en 1988.

En 1989, cuando llevaba un año de emisión, fué la última Radio Libre de
Madrid que dejó de emitir, por presiones de la Dirección General de Telecomunicaciones. Tras la marcha de Radio Carcoma, nació la nueva Onda Diamante, desde donde emitimos el programa Cultivando el Alma, en el 98.4 de la FM y también por Internet en emisión continuada 24 horas.

En 1987 se dividió administrativamente la ciudad de Madrid en distritos, y desafortunadamente, Canillejas pierde su nombre, pasando a pertenecer al distrito llamado San Blas (San Blas que era y es un barrio construido por parte de la Obra Sindical, por tanto sin una historia detrás, como tenía el municipio de Canillejas y que acabáis de leer), imaginaros cómo sentó esto entre los vecinos de Canilllejas.
Fue tanta la rebeldía ante esta injusta decisión, que se comienzan a formar plataformas y grupos de protesta, hasta que en 1995, el concejal Isaac Ramos inició un expediente con la propuesta de cambio de denominación, pero no fue aprobada.

Hubo que esperar hasta el año 2012, muy recientemente, para que el nombre de Canillejas estuviese junto al de San Blas, llamándose en la actualidad, el distrito de San Blas-Canillejas.

El futuro de Canillejas se ve representado por la construcción, ahora paralizada, de la ciudad olímpica, cuyo mayor atractivo es el Estadio Olímpico de La Peineta(apodado así por su forma) y que en estos momentos está en remodelación.

Hasta dentro de un tiempo, no sabremos, si Canillejas será olímpica, lo que si es cierto, es que sea o no sea, este barrio tiene mucha historia detrás y seguro, que más aún, la que le queda por escribir.




6 comentarios:

  1. Me ha gustado la historia de mi barrio, pero respecto al apartado de "Los pinos de Canillejas", no es completamente asi, si que venian decenass de personas a pasar los Domingos en el tranvia a los pinos, con sus bolsas de comida, pero no habia ningun merenderro, la gente se repartia por el pinar, sentandose en el suelo para comer. El merendero que en un principio era un simple quiosco, es de muchos años despues y entonces, si que la gente iba paseando, a tomar algo, o merendar al quiosco dando un paseo, pero ya no eran las decenas de personas que antes habian venido los Domingos a pasar el dia de campo a los pinos, entonces era muy raro que la gente tuviese coche propio y cojian el tranvia para venir, que a la vuelta se formaban unas interminables colas de peronas en la parada del mismo. Cuando la gente empezo a tener su propio cohce ya dejaron de venir a pasar los Domingos y dias de fiesta aqui, se iban a sitios mas lejanos.
    Todo esto es lo que yo he vivido y recuerdo de "Los pinos de Canillejas" .... Un saludo

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    1. Estimado Unknow, gracias por ofrecer tu experiencia, la mía como verás está escrita en el artículo y mi padre tenía coche propio e íbamos a los pinos de Canillejas, cuando aún ni siquiera vivíamos en Canillejas, había un gran quiosco donde se compraban las bebidas que luego tomabas en las mesas y bancos de madera, donde se ponía el mantel con la merienda, había también unos columpios donde los niños jugábamos. No sé de qué año estarás hablando, pero mi experiencia es de hace cuarenta años. Cada cual tendrá su propia experiencia y sus propios recuerdos, pero lo que describo en el artículo es vivido en primera persona. Gracias por tu aportación. Un saludo. Myriam Cobos

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  2. Al igual que si el pueblo deja la politica en manos de una elite profesionalizada estamos abocados al fracaso como sociedad, si dejamos que la historia de nuestros antepasados la cuenten la elite de los cronistas e historiadores, estaremos condenadas a borrar nuestro pasado con lo que conlleva para construir nuestro futuro.

    Gran trabajo el de Miriam Cobos.
    Enhorabuena.
    Muchas gracias.

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  3. Al igual que si el pueblo deja la politica en manos de una elite profesionalizada estamos abocados al fracaso como sociedad, si dejamos que la historia de nuestros antepasados la cuenten la elite de los cronistas e historiadores, estaremos condenadas a borrar nuestro pasado con lo que conlleva para construir nuestro futuro.

    Gran trabajo el de Miriam Cobos.
    Enhorabuena.
    Muchas gracias.

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  4. Myriam Cobos, mi nombre es Julia Pérez, al publicar el comentario quise poner mi nombre , pero el formato no me dejo ponerlo ..... El quiosco que habia se llamaba Doña Sangria y yo tambien he ido a el con mis hijos y familia a merendar, o pasar un rato, lo otro que cuento es de hace mucho mas tiempo, tanto como sesenta años .... Muchas gracias por tu trabajo que es muy bueno y gracias tambien por haberme contestado .... vuelvo a publicarlo con un seudonimo porque no se como hacerlo con el mio propio .... Un saludo, Julia Pérez

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  5. Estimada Myriam, agradeciendo el brillante trabajo de documentalista que aportas, sobre todo en lo referente a Canillejas en su historia más lejana, también no es menos cierto que existen datos erróneos que expones, de épocas más actuales. No es en 1987 cuando Madrid se divide administrativamente en distritos municipales "..., y desafortunadamente, Canillejas pierde su nombre, pasando a pertenecer al distrito llamado San Blas", no es así y ruego que cuando lo confirmes asi lo modifiques. Igualmente creo que es una versión muy ligera denominar a la Antigua Radio Carcoma, nacida en 1988 (según los datos que aquí viertes) la pionera en la Asociación de Vecinos de Canillejas. Un saludo.

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