martes, 19 de abril de 2016

LOS VIAJES DE AGUA DE MADRID y de la Quinta de Torre Arias

El agua que consumía la población de Madrid, hasta la construcción del Canal de Isabel II a mediados del siglo XIX, provenía de los acuíferos existentes en el subsuelo de la altiplanicie madrileña.
A estas balsas de agua, formadas sobre las capas impermeables del terreno, llegaba el agua de los arroyos subterráneos procedentes de la Sierra de Guadarrama, pero fundamentalmente te alimentaban del agua de lluvia filtrada por las capas permeables.
Los terrenos del nordeste de Madrid, en los alrededores de Fuencarral, Chamartín, Canillas y Canillejas, cumplían las características geológicas necesarias para almacenar agua subálvea, es decir la que circula por debajo de cada arroyo.
Situados a una distancia de poco mas de 10 kilómetros de Madrid, entre los caminos de Fuencarral y de Alcalá, su altitud entre 80 y 100 metros por encima de la cota de la Villa, permitía que el agua descendiera por gravedad hasta la ciudad por un complejo sistema de pozos y galerías, los denominados “viajes de agua”, “manaderos”, “alcantarillas”, “encañados” o “minas”.
La explotación de las aguas subterráneas mediante estas obras de ingeniería fue implantada en la época musulmana y es similar al sistema de “qanat” o “mayrá”, utilizado en Mesopotamia y el norte de África.
Consiste en la realización de pozos de captación en los lugares donde se encuentra el agua embalsada y pozos de conducción que se unen mediante galerías por las que circulaba el agua.
La profundidad de las galerías oscilaba entre los 50 metros en las minas alejadas y los 4 ó 5  que tenían las que se encontraban dentro de la Villa y con una pendiente entre el 1% y el 4%.
El “qanat” se define como “el aprovechamiento de aguas subterráneas, para obtener el uso sostenible del recurso hídrico, donde y cuando el agua de arroyos y manantiales resulta insuficiente.”
La UNESCO en 2002 declara la conveniencia de proteger los “qanats”a nivel mundial como Patrimonio Cultural de la Humanidad y Monumento de Herencia Mundial.
Los “qanats” de origen Persa empezaron a construirse 700 años antes de Cristo y aún hoy en día son utilizados en varios países y la FAO recomienda su construcción en zonas con difícil acceso al agua y algunos como Irán, conservan algún viaje de más de 100 Km. de longitud.
Por su sencillez y eficacia los “qanats” se extendieron por todo el mundo. La rama africana llegó a la
península Ibérica en el siglo VIII y a Madrid en el IX.
Madrid” significa lugar donde abundan las “mayrás” o canales subterráneos de agua lo que justifica la conocida leyenda que figuró en el primer emblema de Madrid:
fui sobre agua edificada/ mis muros de fuego son / esta es mi insignia y mi blasón”
A pesar de la importancia de estas obras de ingeniería hidráulica no se conserva documentación referida a los viajes de agua hasta el siglo XVI, cuando Felipe II traslada la Corte a Madrid en 1561 y con ella surgen las Quintas Aristocráticas en torno a la Villa y es entonces cuando los viajes de agua cobraron importancia y actualidad ya que la población paso de 20.000 habitantes a 90.000 en 40 años y hubo que reparar viajes antiguos y construir otros nuevos.



PRINCIPALES VIAJES DE AGUA DE MADRID:

1- Amaniel
2- Buen suceso
3- El Buen Retiro
4- Contreras y Alcubilla
5- Fuente Castellana
6- Abroñigal Alto
7- Abroñigal Bajo

VIAJE DEL ABROÑIGAL BAJO (el viaje de Canillejas):

La fecha de construcción de este viaje es anterior a 1557, en época de Carlos I.
Nace en la zona de Canillas y Canillejas, iniciándose en la llamada “casilla de los mochuelos “a 3 metros de profundidad en lo alto de la Calle de Alcalá.
Se dice que uno de los ramales de captación procedía de la actual Alameda de Osuna.
Su itinerario discurre paralelo a la carretera de Aragón y las galerías se encuentran revestidas de ladrillo.
Fue el más importante de todos y su capacidad de 105 reales fontaneros (medida de la época) superaba con creces a la de los otros viajes de la Corte juntos.
Destinaba el 46% de su capacidad total a las 13 fuentes públicas que abastecía, 36% al consumo privado (71 viviendas y diversas órdenes religiosas (12%)) y aún le sobraba un 18% (sobrantes para riegos de huertas, aunque en ocasiones se vendieron los derechos sobre estas aguas)
FUENTES ASOCIADAS AL VIAJE DEL ABROÑIGAL BAJO (el viaje de Canillejas):

-Recoletos                                                  
- SanJoaquín                      
- C/ Ave María
- San Francisco                                           
- Puerta Cerrada                                                
- C/ Santa Isabel
- C/ Alcalá                                                 
- Embajadores                                                   
- Lavapiés                              
- El Rastro                                                 
- Puerta de los Carros                                       
- Cabestreros

CONCLUSIÓN:

A este viaje del Bajo Abroñigal que data del siglo XVI pertenecían los ramales que regaban las Quintas del este de Madrid, entre ellas Torre Arias y el Capricho y es realmente sorprendente que la creciente presión urbanística no haya acabado con el último viaje de agua que existe en uso en Madrid, La Minaya, que continua abasteciendo los estanques de Torre Arias y regando sus jardines y huertas.
Sin embargo se trata de una muerte lenta, si no se evita, ya que su caudal que en 1995 era de 2,4 l/s hoy en día no supera el 1,3 l/s, síntoma de esta agonía.
Este sistema hoy prácticamente olvidado y desconocido para la mayoría de ciudadanos, convirtió Madrid en una ciudad única en Europa durante siglos. Hagamos que su rehabilitación y recuperación sea merecedora de su pasado.

                                                                              Danny Liébana

Algo más de Madrid y el origen de su nombre


Madrid fue en sus orígenes una aldea visigoda poblada por pastores y agricultores. No se han conservado restos de las viviendas, probablemente porque eran de adobes (ladrillos de barro y paja), pero sí han aparecido diversas tumbas y numerosos objetos que prueban la existencia de una comunidad visigoda.
Hay diversas teorías sobre el origen de la palabra Madrid, pero la más aceptada sugiere que deriva de la lengua romance: matrich, que significa matriz, en el sentido de matriz de aguas o manantial.
Los árabes, al conquistar esta tierra, mantuvieron la denominación de matrich, adaptándola a su fonética y transformándola en mayrit (pronunciado masherit) y de aquí vendría la palabra Madrid.
La abundancia de pozos y arroyuelos hizo que en el primitivo blasón madrileño figurase esta leyenda:
"Fui sobre agua edificada / mis muros de fuego son / esta es mi insignia y mi blasón"

2 comentarios:

  1. Loa viajes de agua no fueron implantados en España por los musulmanes. Loa Romanos hicieron viajes de agua que dejaron asombrados a los arabes. Los viajes de agua de las fincas de la aristocracia son centenares, pero los de la Quinta y los deL Capricho son eso, los viajes de agua de la Quinta y los del Capricho, estos lamentablemente derruidos con el parque Juan Carlos I que era de donde se abastecian. Un saludo. Ah, NI un solo viaje de aguas habia en el Madrid Musulman. Madrid se llama Madrid por mayras "ACEQUIAS" no por los qnats. La razon es que los pueblos, que los hay con qnats, se llaman "QANATRIT", Un abrazo. Conozco mas de 20 viajes de aguas en la Provincia de Madrid y es facilisimo dar con ellos. En mi pueblo hay 5. UN saludo

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  2. Los Viajes de agua gozan de muy buena salud a poco que se les cuide, y necesitan pocos cuidados. Muchas fuentes son viajes de agua. El mas sorprendente es el de Guadalupe, que lleva 800 años en funcionamineto felizmente. El de Ocaña es maravilloso. La captacion es sorprendente, porque habiendose echo doble, uno lleva aguas blandas y el otro gorda. Todavia funciona y es visitable.

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