viernes, 11 de marzo de 2016

¿GRANJA ESCUELA Y GRANJA URBANA EN LA QUINTA TORRE ARIAS?

Otra  de  las  propuestas   de  los vecinos del Distrito a los usos de la Quinta es  la  creación  de  una Granja Escuela y o Granja Urbana . Las edificaciones para esta posibilidad solo han de ser rehabilitados y acondicionados para albergar a las distintas especies animales y ganaderas que normalmente una granja suele tener. Puesto que en su día hubo ganado vacuno, ovino, equino, porcino, gallinas, conejos, perros. Así mismo, terrenos agrícolas para huertos ecológicos tiene más que de sobra para que los niños , niñas y adultos conozcan y aprendan como era un entorno rural.
Así mismo incluyendo un articulo sobre Huertos Hurbanos, apoyamos la proliferación de estos, que de esta manera se aprovecharían muchos de los solares municipales en desuso que existen en Madrid.

Este tipo de proyéctos no son nuevos en Europa y la posibilidad de presentar Torre Arias como referente agropecuario  sería todo un éxito ecológico en la ciudad de Madrid.


Cómo funciona una granja escuela

Los "niños de ciudad" tienen la oportunidad de conocer de primera mano la vida rural.
No hace tanto que cada familia cultivaba sus propias verduras y criaba animales en los establos de las casas de pueblo. Pero cada vez son menos los niños que tienen la fortuna de poder ir a casa de los abuelos para aprender los rudimentos de una vida rural no tan lejana.
Las granjas escuela son centros educativos precisamente destinados a acercar a los niños esa realidad rural que, por los tiempos en los que vivimos y el estilo de vida de la ciudad, a menudo desconocen. Estos centros están especialmente equipados para recibir visitantes y formarlos en lo relativo al medio natural y a la educación ambiental. Disponen en sus instalaciones de pequeños huertos y establos en los que el niño se familiariza con el origen de los alimentos que normalmente encuentra en su mesa y con los animales que se crían en las granjas, como conejos, gallinas, vacas, caballos, burros, cerdos o rebaños de cabras y ovejas.
Además de pasar uno o varios días con sus amigos fuera de casa, lo que para ellos es siempre una aventura, los niños pueden desarrollar actividades de lo más variadas en estos centros. Aprenderán a plantar o recolectar verduras, recogerán huevos recién puestos por las gallinas, verán cómo se ordeña una vaca, darán de comer a los animales y serán testigos del comportamiento de las madres con sus cría
Aparte, cada granja escuela propone una serie de juegos, y también talleres y actividades siempre relacionados con el entorno rural. Los niños pueden aprender a amasar y cocer pan, a hacer cuajadas y quesos, a tejer la lana de las ovejas, a recolectar miel casera o a construir con sus propias manos instrumentos que pueden ser de utilidad en una granja.
Además, tus hijos comerán los productos recolectados o elaborados en la granja, lo que les ayudará a apreciar el origen y la elaboración de la comida.
Hay granjas escuela donde los pequeños van a pasar una sola jornada, a modo de excursión. Pueden hacerlo en grupo (organizados por el colegio, por ejemplo) o agregarse de forma individual y formar grupo una vez llegados a la granja.
Otras ofrecen la posibilidad de alojamiento y alimentación, de modo que los niños pueden pasar desde un fin de semana hasta 15 días, como si fuera un campamento de verano.
Otra opción, también interesante, es la que propone un paquete de alojamiento para niños con padres. Podréis pasar unos días con vuestros hijos, con otros niños y con otros padres en un entorno que probablemente os devolverá a vuestra más tierna infancia. Además, ¿quién mejor que vosotros mismos para hacer de guías a vuestros hijos en la maravillosa aventura del mundo rural?
Ante todo, debemos saber que las hay privadas y también públicas. Funcionan básicamente del mismo modo y en general ofrecen los mismos servicios, pero normalmente hay una diferencia notable en el precio porque las públicas tienen acuerdos (o a veces dependen totalmente) con la Conserjería de Educación de cada comunidad autónoma o incluso directamente con el Ministerio de Educación.
Para saber si tienes alguna granja escuela cerca, pregunta en la Consejería de Educación de tu ciudad o en el Ayuntamiento. Puesto que aquellas granjas escuelas dependientes en todo o en parte de la Consejería o del Ministerio de Educación proponen estas actividades como parte de su programa educativo, prueba a informarte también en el colegio donde estudian tus hijos. Es posible que les haya llegado algún tipo de oferta o información al respecto o que sepan dónde dirigirse para encontrar esa información
¿Es lo mismo una granja escuela y un aula de la naturaleza?
No exactamente. En las aulas de la naturaleza se ofertan programas de actividades y juegos relacionados con la ecología y el reciclaje. Pero, aunque estas aulas están situadas en un medio natural y también ofrecen la posibilidad de estancia entre uno y varios días, el nivel de participación e implicación del niño es mayor en la vida rural de una granja escuela, puesto que en ella se ofrece programa educativo y pedagógico más completo, profundo y activo.
En las granjas-escuela se realiza un acercamiento a la vida rural a través de actividades como cuidado de animales, seguimiento de los cultivos del huerto y transformaciones sencillas de productos primarios. Paralelamente, se pueden realizar talleres de manualidades, expresión y animación, etc.

Las granjas-escuela están obligadas a inscribirse en el Registro de Actividades económico-Pecuarias de la Comunidad de Madrid, gestionado por la Dirección General de Medio Ambiente, tal y como se indica en el DECRETO 176/1997 de 18 de diciembre. Para obtener la inscripción será necesario constituir previamente un Seguro de Responsabilidad Civil que cubra los posibles daños y perjuicios que puedan sufrir los usuarios con una cobertura mínima de 120.000.

Granjas Urbanas / Urban Farming

Es un hecho real que el planeta se está urbanizando a velocidades casi desproporcionadas, la creación de nuevas ciudades, así como el crecimiento de las que ya existían, nos llevan a estadísticas tan conocidas como que el 50% de la población mundial vive en ciudades en la actualidad y se proyecta que hasta un 80% llegue a habitar en las ciudades para el año 2050.
Por otro lado, los problemas de hambre y pobreza en el mundo son cada vez mayores y con este crecimiento exponencial que estamos viviendo en términos de población y en caso de que continuemos con las prácticas agrícolas tradicionales, se estima que sería necesario que la tierra aumentase su superficie en un 20% (aproximadamente el área de Brasil) para poder alimentar a los casi 3 millones de personas más que el planeta tendrá en el periodo de los próximos 15 años, según datos de la FAO.
Actualmente, alrededor del 80% del terreno cultivable está ya en uso y el resto ha sido destruido ya sea por malas prácticas o por los conflictos que han devastado extensas zonas agrícolas en los cinco continentes. Es por esto que entra las diversas investigaciones en búsqueda de una solución viable, diferentes estudios coinciden en que las granjas urbanas y las granjas verticales podrían ser esa solución.
De acuerdo a la Wiki, se llama agricultura urbana a las prácticas agrícolas que se realizan dentro o en los alrededores de áreas urbanas. La tierra usada puede ser privada residencial, balcones, paredes o techos de edificios, calles públicas e incluso, bordes de ríos. Según datos de UNDP 1996, FAO 1999, 800 millones de personas desarrollan ya actividades de agricultura urbana en diversas ciudades alrededor del mundo y con ello contribuyen a la alimentación de los residentes de estas zonas.

Otro factor de gran importancia que da valor a estas propuestas, son los beneficios sociales que conlleva. Entre ellos, mejoras en la salud y la nutrición, generación de empleo en las ciudades y también incrementa el sentido de pertenencia a la comunidad y a la vida social. Ejemplos de ciudades en las que la agricultura urbana se realiza con cotidianeidad los tenemos desde Shenzhen, Pekín, Bangkok, Mumbai, Nueva York, La Habana y El Cairo entre otros. En Barcelona el proyecto La Ciudad Jubilada es un claro ejemplo de esto, el libro muestra una completa investigación acerca de los huertos autocostruidos en los ríos de Barcelona y sobre la forma en la que los gestionan jubilados.
¿Pero qué pasa en las ciudades con una alta densidad y escaso espacio público para los huertos urbanos?
En este caso el concepto de agricultura urbana se transforma en granja vertical [vertical farm en inglés]. Las granjas verticales son todos aquellos edificios o rascacielos que permiten cultivar plantas dentro de ellos, de este enfoque deriva el término utilizado con frecuencia, farmscrapers, derivado del término inglés skyscraper o el término skyfarming, utilizado por Lisa Chamberlain en su famoso artículo publicado en el New York Times y que fue un llamado de atención a nivel mundial sobre esta nueva práctica, ya que en el realiza un detenido estudio acerca de las posibilidades urbanas, sociales y culturales de las granjas verticales.

El concepto de las granjas verticales es relativamente nuevo, data del año 1999 cuando el biólogo DicksonDespommier de la Universidad de Columbia en Nueva York trabajo en el desarrollo de este concepto. Un antecedente clave es el del físico del físico Cesare Marchetti que en 1979 ideó un concepto similar, llamado A Check on the Earth-carrying Capacity for Man en el que analizaba las necesidades básicas de un mundo altamente poblado
y proponían diversos proyectos tecnológicos basados en la geo-ingeniería para satisfacerlas. Estos edificios, que habitualmente funcionan como invernaderos de grandes dimensiones, se utilizan tecnologías como la hidroponía para cultivar las plantas.
En la actualidad, diversos estudios arquitectónicos enfocan sus propuestas para la realización de este tipo de rascacielos, aunque aún no tenemos constancia de que ninguno se halla construido y se encuentre en funcionamiento. Aún queda mucho por analizar para saber cuál de las dos soluciones es más factible, si las granjas urbanas que ya existen o las granjas verticales en proceso de desarrollo. ¿Nos encontramos ante una nueva revolución verde? Esto es difícil de saber, de momento aquí se pueden ver algunas imágenes de estos –aún utópicos- proyectos.


La Ciudad Jubilada / The Retired City from Pau Faus on Vimeo.

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